TRANQUILOS, QUE NO CUNDA EL PÁNICO

¿En alguna ocasión has experimentado un ataque de pánico? Cualquier persona que haya vivido uno, sabrá que es una experiencia muy dramática, que provoca mucho sufrimiento por la incompresión que suele generar en los demás.

Además sucede que en la mayor parte de los casos no es un episodio aislado, sino algo que se repite con cierta frecuencia y en cualquier circunstancia. Puede que al estar leyendo esto, te repitas a ti mism@ que no es tu caso, que dudas que jamás te pase algo parecido, que estás bien de salud y sin grandes problemas.

Pues la realidad es que todos en algún momento de nuestra vida experimentaremos el por qué de estos síntomas y es la espasmofilia.

¿Cuáles son estos síntomas de los que te hablo? Fatiga crónica, hiperventilación, espasmos musculares, palpitaciones, angustia, terrores nocturnos, todo tipo de miedos y especialmente esa terrible sensación de muerte inminente.

“La espasmofilia es un síndrome que agrupa muchos síntomas físicos y psíquicos y que surge como un reflejo de un estado de ansiedad. Afecta sobre todo a las personas muy sensibles, a las que las emociones y acontecimientos cotidianos les afecta de una manera especial”.

No cabe duda que es uno de los grandes males de nuestra época. El mundo en el que vivimos está excesivamente acelerado, estamos expuestos a un constante bombardeo de estímulos y todo ello somete a nuestro organismo a mucha tensión. De ahí, el conocido estrés crónico.

Y al aumento de esta sensación de estrés contribuyen factores como la hipersensibilidad a todo tipo de elementos (gluten, lactosa, productos químicos, electromagnetismo…), los alimentos procesados, el exceso de medicamentos y la omnipresencia de las pantallas (móviles, ordenadores, Smart TV…)

Factores que durante estos días de cuarentena se está viendo incrementados por la inactividad, por el hambre emocional, el sedentarismo debido a un exceso de horas sentados frente a una pantalla, la falta de socialización, por no hablar de diversas patologías, cuyos síntomas empeoran por la reducción de activación conductual como puede ser la depresión o el dolor crónico.

Nadie estaba preparado para enfrentarse a las consecuencias emocionales que está suponiendo la batalla contra el COVID-19, y va a ser difícil de digerir…

 Es el caldo de cultivo perfecto para que el estrés crónico pueda sobrecargar las glándulas suprarrenales, que son las encargadas de liberar hormonas tan importantes como la adrenalina o el cortisol; el exceso de producción de estas hormonas afecta aún más a un organismo ya de por sí alterado, provocando acidosis y afectando al sistema cardiovascular.

Además, el problema de la espasmofilia funciona como un círculo vicioso, quién lo padece trata de evitarlo como sea, obteniendo el efecto contrario. Al no poder dejar de darle vueltas en su mente a la posibilidad de sufrir una crisis, acaban agravando la situación provocando nuevos ataques sin ser conscientes de ello.

Esta lucha constante hace que el individuo siempre esté alerta, pendiente de sus más mínimas sensaciones, angustiado y con miedo a morir asfixiado o de un ataque al corazón… Por eso, las personas que padecen espasmofilia siempre están cansadas y bajas de ánimo.

Imagino que a estas alturas te estarás haciendo la pregunta del millón: ¿Qué puedo hacer para evitarla y vivir libre de miedos?

  • Psicoterapia y Gestión Emocional
  • Plan nutricional y estilo de vida
  • Pautas de suplementación Integrativa

Son muchos los factores y síntomas que anuncian una crisis futura, como, por ejemplo, un exceso de fatiga, tristeza injustificada, dolores abdominales o gástricos, alternancia de diarrea y estreñimiento, candidiasis vaginal, dolor durante el coito, disfunción eréctil…

Y lo más recomendable es atajar todos esos síntomas cuanto antes, porque la espasmofilia puede ser precursora de una fibromialgia o de una enfermedad autoinmune (normalmente de tipo tiroidea o cardiovascular).

Si es tu caso o el de algún familiar, no esperes más tiempo y contacta con el Club Nutrilovers para valorar el mejor tratamiento personalizado lo antes posible.