La pirámide de la NUTRICIÓN EMOCIONAL

 

Tal vez sea la primera vez que escuches ésta expresión, en lugar de simplemente pirámide nutricional (dejando al margen el mundo de las emociones). Ya desde el año 2016, se comenzó a señalar a las emociones como un pilar básico para llevar un estilo de vida saludable, según un informe de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC).

A día de hoy , la sociedad identifica fácilmente factores que son perjudiciales para la salud, tales como llevar una dieta poco equilibrada, la falta de ejercicio físico, el tabaco…. Sin embargo, las repercusiones de una mala gestión emocional, son más desconocidas. La pirámide de la nutricional emocional defiende el papel fundamental que juegan las emociones en las necesidades básicas de nuestros hijos, al igual que su alimentación.

Nutrición emocional

 

 

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN EMOCIONAL?

La educación emocional por parte de los padres y/o madres, varía según el estilo de crianza familiar y la edad de sus hijos. De la misma forma en que se cuida que no le falten zapatos o libros, hay que cuidar el vínculo emocional que se establece con ellos. Dentro de este vínculo hay que considerar varios elementos básicos que forman parte de la pirámide, según su importancia:

 

APEGO SEGURO

John Bowlby, psiquiatra y psicoanalista británico, desarrolló la Teoría del Apego, donde estudió los diferentes tipos: evitativo, ansioso, desorganizado y el apego seguro, que es la mejor garantía para una infancia sana, dentro de una educación basada en la proximidad.

El apego seguro, es ese vínculo de los hijos con sus figuras de referencia, donde predomina una sensación de protección, cuidado y seguridad. El pequeño crece con la certeza de que sus necesidades están cubiertas, y se siente completamente seguro al lado de su figura de apego, estableciendo un vínculo estable y duradero en el tiempo.

Está comprobado que los niños que han sido educados dentro de un apego seguro, en su etapa adulta gozan de mejor autoestima, autonomía personal y establecen relaciones interpersonales más saludables, con mayor probabilidad de alcanzar una vida plena.

 

TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

Otro aspecto básico dentro de la pirámide, consiste en enseñar a los hijos a tolerar bien la frustración. En su pensamiento egocéntrico, los niños creen que el mundo gira a su alrededor, de manera que pueden llegar a pensar que merecen todo lo que quieren, en el momento en que lo quieren.

Para poder entender que hay deseos que no verán satisfechos, será esencial establecer límites y normas, dentro de una educación basada en la expresión de emociones y la crianza deliberativa. ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué haces cuando te ocurre algo así? ¿Puedes hacer algo para sentirte mejor? ¿Puedo ayudarte? El diálogo promueve la comunicación y les ayudamos a descubrir las herramientas que necesitan para poder tolerar esa frustración y desarrollar su capacidad de auto-control.

 

ESTABLECIMIENTO DE LÍMITES

Otro pilar fundamental se centra en establecer límites claros y bien definidos sobre lo que está permitido y lo que no. Eso engloba informar sobre las consecuencias que tendría transgredir esas normas y ser firmes a la hora de cumplirlo. De igual forma, es preciso que sepan hasta donde llegan sus derechos y sus obligaciones.

 

COMUNICACIÓN ASERTIVA

Este tipo de comunicación es la clave a la hora de poder defender nuestros intereses, expresados desde el respeto, sin que el otro pueda sentirte atacado por ello. De ahí la importancia de olvidarnos de utilizar reproches, descalificaciones o tono ofensivo hacia los niños.

Hay que entrenar cómo expresar nuestras ideas respecto a ellos, de manera clara, pero sin ofenderles ni entrar en conflicto. Y también hay que tener en cuenta que en su desarrollo afectivo, necesitan que se les envíe mensajes a modo de refuerzos positivos con el fin de fomentar su autonomía: “valoro tu esfuerzo”, “confío en ti” o “tú puedes” son algunos ejemplos.

 

JUEGO

Y por último, en la cúspide de la pirámide, encontraríamos el juego que es fundamental para los niños, no sólo a modo de diversión, sino como una forma de expresión (también a nivel emocional). Dentro del marco del juego, encuentran un entorno seguro para experimentar, además que se trata de un derecho de la infancia que está reconocido por la ONU desde 1959.

Es una valiosa herramienta que podemos utilizar con ellos, dentro de su educación, para ayudarles a reconocer emociones (tristeza, alegría, ira, sorpresa, asco, miedo) a través de personajes ficticios.

 

<Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su capacidad de escalar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es inútil>
-Albert Einstein-